Declaración


Que mal me siento ahora que no te tengo,
caminando por los rincones,
donde antes nos reíamos,
como dos tontos enamorados.

Que melancolía tan grande,
tengo en el fondo de mi corazón,
que ninguna cosa que me pase,
podrá calmar este dolor.

Desde el momento que te perdí,
sentí como si una espada,
hubiera atravesado mi interior,
así como un cañón.

Cañón o espada,
se atravesó mi espíritu,
que quedaba dentro de mi ser,
solamente mucho dolor.

Dolor también desolación,
en ésta vida dolorosa,
que ahora ni recuerdos,
me queda de tu amor.

Te perdí a ti y a los míos,
y ahora lo único que me queda,
es esta oscuridad,
que cubre toda mi ciudad.