El amor de mi vida


La primera vez que te ví,
no encontré como acercarme a ti,
y ese mes que esperé,
se me hizo largo sin ti.

Desde la primera vez que contigo converse,
te me alivió el corazón,
como un sillón,
descansa mi corazón.

Tu risa cristalina,
cubre mi alma,
alimentando de amor,
a mi pobre corazón.

Mi vida eres tú,
pero nunca me crees,
pero esta es la única vedad,
que arranca mi interior.

Cada vez que te veo,
me late mi centro,
y cada vez que te hablo,
me sube la presión.

Tusa ojos cafés son el brillo,
que le da luz a mi espíritu,
y tus labios son el sol,
que calienta mi interior.

Tú nombre es tan hermoso,
tanto como un clavel,
que lo llevo como un cañón,
en el escudo de mi nación.