
Todo empezó en un pequeño pueblo al norte de la gran Argentina, donde los alimentos y el dinero escaseaban, y además eran de una familia bastante humilde.
Zack, un pequeño niño, de la zona, que siempre pensaba que iba a ser tan feliz el día que llegara a la capital a convertirse en el hombre más rico del mundo, ya que a pesar de su corta edad era bastante inteligente; pero por necesidad, no tuvo más alternativa que trabajar desde muy niño, para sacar adelante a sus hermanos menores. Diego de tres años, Juan Carlos de dos años y la guagua Nicole de apenas tres meses de edad, y a su madre Carolina, que quedó inválida y un poco ciega, luego de la guerra donde falleció su esposo Carlos, por una enfermedad cardíaca.
El pequeño Zack, se levantaba todos los días a las seis de la mañana, pasándose todo la mañana en la calle, lavando y cuidando automóviles para conseguir un poco de dinero y así poder llevar comida a su casa, por suerte la caverna le quedaba cerca de la plaza, ya que cuando empezó a trabajar le hizo un pito a su hermano Diego, hecho de un pedazo de tubo, el que sonaba tan fuerte que él en la plaza lo escuchaba, así pasó días tras días, humillándose, ya que para lo mucho que trabajaba, apenas le daba para los gastos del hogar.
El niño era un poco distraído, carácter pasivo, un gran corazón, y con un gran esfuerzo de superación, porque al ser muy niño tuvo que ponerse rápidamente la mochila al hombro, que significaba ser el hombre de la casa, ya que a pesar de su ambición siempre velaba por sus seres queridos, ya que él desde el fondo de su corazón, sentía que su gran riqueza era su familia. Se exponía todas las noches a los robos y disparos que se sentían en el pueblo, la gente que pasaba alrededor de él, no podían dejar de verlo, con risotadas de burla, por la discapacidad que él tenía, demostrando el egoísmo de la sociedad, que lo único que le producía era darle más fuerza para luchar contra la adversidad.
A pasar de las semanas, él se iba acostumbrando a los maltratos de algunos clientes que se iban del lugar sin pagar, y si no fuera que a veces se encontraba con gente caritativa, salvándole el día, ya que a veces él se alimentaba con resto de comida que se encontraba en lo banco de la plaza, no gastando nada para él las veces que el dinero no abundaba. Llevándoselo todo para su madre, que aprendió después de su ceguera a ocupar el tacto, a través de las manos, siempre en la noche cuando llegaba posteriormente de saludar a su madre y a sus hermanos, se iba a acostar en un lugarcito que parecía establo, ya que eran tan pobres que ni una casa tenían, soportando las heladas, que cubrían el frío tapándose con lo primero que hallaban, ya sean cartones, como periódico viejo.
El lugar donde ellos vivían era como una caverna, de madera que por la paja que había parecía mucho a un establo, el lugar era tan peligroso que a veces él se quedaba despierto vigilando mientras los otros dormían, y mientras vigilaba cuidaba que no se apagara la fogata, pensaba en cómo sería la capital.
Cuando observaba que la noche estaba tranquila se alistaba para dormir lo mas cerca de su hermanita, pero siempre atento a los ruidos que molestaba la tranquilidad de la oscuridad. Las noches eran tan heladas, y eso a veces había que soportar las lluvias que los dejaban todos mojados, ya que la caverna tenían agujeros donde era fácil que el piso se mojada, a veces inundando el lugar, haciendo que el pobre niño tuviera que hacer un banco de piedras para levantar a su madre y sus hermanos, para que no se mojaran los pies, en vista que andaban todos en descalzo, el niño en muchas ocasiones tenía que mover a su madre, que se quejaba de dolor, mientras él la movía para dejarla arriba de las piedra. A veces pasaban varios días lloviendo, y a él no le quedaba más que irse a mojar para conseguir algo de comida, la lluvia era tan fuerte que parecía pollito tan mojado que estaba, había partes tan inundadas que tenía que hacer fuerza para caminar ya que el agua le llegaba al estomago, pero el gran amor a su familia lo ayudó a soportar todo lo que venia.
Cuando llegaba a aparecer el sol, solo ahí él con ramas, barría para secar el piso, y poder bajarlos de las piedras,
Su madre al verlo, no dejaba de darle gracias al cielo por el hijo que le dio, tan trabajador, buen hijo y muy buen hermano.
Después de unos meses el niño logró conseguirse a través de la iglesia, una vieja silla de ruedas para su madre, la silla era tan vieja que se encontraba bastante deteriorada y dándoselas de mueblista arregló la silla, le costó tanto hacerlo, que se pasó semanas planificando y consiguiéndose herramientas y cosas botadas en el camino que le sirvieran para arreglarlas, e incluso, que le dejaba instrucciones a sus hermanos para seguir mientras él se iba a trabajar, a pesar de no saber leer ni escribir, siempre se la arreglaba para subsistir.
Una vez arreglado la silla entre Zack y Diego, pararon a su madre para llevarla a la silla, y recién ahí pudieron ir a dar un paseo, que antes no podía porque sus hermanos eran chicos, y no podían dejar sola a su madre, por miedo que algo le pasara, ya que siempre tenían que defenderse de los ladrones que andaban en el lugar,
Al alejarse de la caverna, Zack movía la silla, su madre llevaba en sus brazos a Nicole, y Diego llevaba de la mano a Juan Carlos, entre tantas tristezas siempre habían momentos de alegría, las personas al verlos pasar, no dejaban de mirarlos mientras murmuraban con rostros de depresión, ya que ellos llevaban vestimenta rota y sucia.
Al llegar al mar, los tres hermanos, se metieron, a nadar un poco, mientras su madre, y la guagua Nicole los miraban desde la silla de ruedas, entre risotadas y juegos, se divertían los tres hermanos en el agua. Era todo felicidad.
En las madrugadas, cuando despertaba, se iba a trabajar bien temprano, y cuando eran las ocho corría al almacén más cercano para comprar alimento, gastando todos los centavos que ganaba, siempre cuando entraba al almacén la gente se alejaba de él al verlo tan sucio, y con un olor bastante desagradable.
Una vez que llegaba a la caverna, obligaba a sus hermanos a que se acercaran a un pedazo de piedra donde de ella caía un chorro de agua, la cual servía para que ellos se bañaran, les pasaban comida a su madre y a sus hermanos, y él mismo le daba la leche a su hermana. Y a veces cuando no le alcanzaba movía la boca como masticando haciendo como si estaba comiendo para que sus hermanos no se dieran cuenta que él no se alimentaba, y trataba siempre de que su madre lo viera alegre ocultando el profundo dolor que le daba el desprecio que le demostraba la gente en la calle. Y luego de darle de comer a su hermana y ver que todos comieron, él volvía a la plaza a trabajar, al lavar autos se acordaba de sus sueños, y se imaginaba cuantos autos tenía que lavar para volverse rico, y cumplir sus sueños de irse a la capital, había momentos que el sueño le ganaba, pero siempre que se estaba quedando dormido, llegaba Esteban, un joven de primaria, que también trabajaba en lo mismo y estudiaba en las tardes, y lo despertaba, se podía decir que era como su hermano mayor, no de sangre pero eran amigos entrañables, Esteban no era un joven de dinero pero su familia era clase media baja, y no tenía que pensar en ayudar a su familia como si en el caso de Zack, Esteban, además de ser amigo era el confidente que el tenía para desahogarte de los problemas. La estimación que éste joven le tenía era tanta que a veces lo invitaba a comerse algo por ahí, fue una amistad que nació desde el primer día que él empezó a trabajar en la plaza.
En el transcurso de las semanas, la vida lo vuelve a golpear, con la enfermedad de su madre, ya que la tuvieron que hospitalizar de urgencia, porque le encontraron una bacteria de la cual se temía por su vida, cuando supieron donde vivían los menores, los mandaron a él y a sus hermanos a una casa hogar, y él nunca volvió a ver a su amigo Esteban, y tanto él como sus hermanos, ya no pudieron volver a ver a su madre, ya que en el hospital prohibían visitas de menores de edad, y solamente tenía que conformarse con la información que le daba Claudia, la directora del hogar.
En los meses próximos, se les comunica a los hermanos la muerte de su madre, la cual dejó un inmenso dolor en estos niños, así empezaba a decaer esa familia, ya que primero pierden a su padre, y ahora después de algunos años, a su madre, los cuatro hermanos se reventaban de dolor frente a la tumba. Abrazados todos hicieron una pequeña laguna de agua, lo que no sabían los niños que allí empezaba la peor pesadilla que se podían imaginar.
Dos meses pasaron del fallecimiento, cuando se les comunican que una familia adoptó a Nicole, que ya tenía dos años de edad, Zack sufría otro dolor, de despedirse de su hermana, que había criado como una hija, pero no imaginaba que ahora se desarmaba la familia, en el momento que fueron a buscar a Nicole, los tres hermanos se opusieron de que se la llevaran, pero sin éxito,
Pasando los meses, los tres hermanos aprendiendo a leer y a escribir, ya que por la situación en que se encontraban jamás pudieron ir al colegio, a pesar de los días siempre se recordaban con pena de su hermana que fue llevada contra su voluntad, para ser adoptada por una familia,
Meses siguientes se le comunican, que su hermano Juan Carlos te lo iban a llevar para ser adoptado por una familia, otro golpe para los hermanos, que veían a otro que se iba, para Zack era inevitable no ver con sufrimiento la partida de sus dos hermanos menores, ya que solo le quedaba Diego, cada vez que llegaban parejas al hogar él no podía disimular su miedo de separarse de su último hermano, se las ingeniaba para averiguar, a quien iban a adoptar, aunque él tenía comida todas los días, una cama, y no tenía que ganarle al frío, y la tranquilidad de dormir sin miedo, él hubiera preferido vivir como pobre sin comer, pero estar juntos a sus tres hermanos.
Al año, cuando todo se veía tranquilo, se le comunica que Diego iba a ser adoptado. Como todas las anteriores fue dolorosa para ambos, él sentía como si la vida le había sacado el corazón, ya que ahora se quedo completamente solo, después de años trabajando para su madre y sus hermanos, ahora se sentía destruido,
Transcurrieron solo algunos meses antes que el niño escapada del hogar, pasando sus primeros años escondidos, ya que lo buscaba la policía para volverlo al hogar.
Solo a continuación de algunos crepúsculos, decidió volver a la caverna donde vivía con sus hermanos. Pero siempre vivió con miedo que llegaran a buscarlo, por la razón que era el primer lugar donde se podía esconder. Al verse libre, fue a la plaza en busca de Esteban, pero siempre salía con un gorro tapándole la cara, para evitar ser reconocido, aunque hiciera calor, tenía que hallarlo, porque era el único que lo podía ayudar, para encontrar a sus hermanos, recorrió todo el pueblo, y acordándose un poco de donde él vivía fue hacia allá, pero para mala suerte de él, esa casa ya estaba destruida, y encontrándose con un cliente, éste le dijo que le había dicho que se iba del pueblo, perdiéndole el rastro, en ese instante se sintió acabado, solo en el mundo, y sin ganas de seguir luchando, viendo como todo el mundo se había derrumbado para él, y mientras recordaba a sus hermanos se decía
- Y ahora qué voy hacer, estoy completamente solo,
En ese instante se recordó de la promesa que le hizo a su madre cuando estaban en la caverna.
- Te prometo madre, que cuidaré a mis hermanos, y que pase lo que pase, jamás nos separaremos.
Y parándose se volvió a la caverna con la cabeza gacha, y el corazón lleno de lágrimas.
Varios años siguientes, el pequeño niño que se había convertido en hombre, y en base de trabajo, logró superar su pobreza, trabajando todo el día, parando solamente para comer algo, con la visión de cumplir esa promesa que le hizo a su madre, meses después de su muerte, era tanto su deseo de encontrarlos no midió la magnitud de las cosas, haciendo lo que sea , para reunir una gran cantidad de dinero, que le diera la oportunidad de viajar a todo el país hasta encontrar a su tres hermanos, trabajando en cantinas de mala muerte, trabajando de maleteros en hoteles, lustradores de botas, jardinero, en casa de gente adinerada, donde cuidaba abuelitos, en ese trabajo fue donde se sintió querido, en vista al cariño que le manifestaba a esos abuelitos, que vivían solos en la casona, ya que ninguno de sus hijos nunca fueron a verlos, ni siquiera para sus cumpleaños, y en agradecimiento los abuelitos, se encariñaron más que un empleado para ellos era un hijo. Fue tanto el cariño que sentían por él, que en el momento que él le contó su historia entre llenos de lágrimas, los abuelitos acordaron ponerles un investigador para que buscaran a sus hermanos,
Pasaron varios meses sin ninguna información, la noticia que el investigador le daba, era que en el momento de adoptarlo, les cambiaron los nombres, y eso hacía que la investigación fuera más lenta, pero aún así no perdía la fe de encontrarlos, algo en el interior le decía que estaban vivos y que al final los iba a encontrar, ese era el consuelo que él tenía, hasta llegaba a pensar que por que no había llegado a esa casa antes de separarte de sus hermanos, hubieron años sin conciliar el seños, imaginando la ausencia de sus hermanos, y su madre, que se la imaginaba llorando por no verlos todos juntos, era inevitable no despertar llorando, e incluso a veces despertaba gritando debido a las pesadillas que tenía, o solamente pasaba noches en vela, soñando con el reencuentro, que cada vez se veía más lejano,
Sin embargo, pasó algunos años, cuando el investigador halló al menor de los hermanos, que vivía en La Plata, él no pudo aguantar el llanto, y las ansias de irlo a buscar, solicitando el permiso a los abuelitos, salió a tomar el auto bus que lo llevada a La Plata,
Luego de horas de viaje, llegando cansado al terminal de la ciudad, se puso a dirigirse hacia la dirección que el investigador le había dado, al hablar con sus padres adoptivos se enteró que Juan Carlos, ya no se llamaba así, tino Tomás, pero fue más su sorpresa, o mala suerte, saber que su hermano había muerto hacía un año de una enfermedad cardiaca, lo mismo que había muerto su padre, fue como si le hubieran disparado, directo al corazón, viajó con tanta ilusión, que no pudo mantenerse parado, y cayo desmayado, por la impresión,
Luego lo sentaron y lo trataron de reanimar, al despertar solo atinó a irse, mientras andaba, fue imposible no acordarse de Juan Carlos en la caverna, e incluso pensó si valía seguir buscando a sus otros hermanos, ya que temía que también estuvieran muertos, después de pensar, decidió quedarse ahí, arrendó una pieza y al día siguiente volvió a conversar con ellos, para saber más de su hermano, antes de volver a la capital,
Días próximos, el volvió a la capital, y a la casona donde trabajaba. No pasaron más de cuatro días, cuando los abuelitos fallecieron por cáncer, y luego de este acontecimiento, llegaron a la casona los hijos a exigir su herencia, y a él no le quedó más remedio que irse, antes que la casona fuera vendida,
Al llegar a trabajar a otra casa, conoció a Sandra, una chica de estructura delgada, piel blanca, cabellos largo y ojos celestes, que brillaban tanto como dos luceros, ella estudiaba leyes en la facultar de Buenos Aires, era la única hija de la familia Macalister, de carácter bastante orgulloso, pero muy amigable, que se acostumbró a lograr lo que siempre quería, era harto caprichosa, si a eso agregarle que tenía muchos admiradores, no le faltaba pretendientes, la mayoría de sus amigos andaban detrás de ella, pero no se dejaba conquistar, pero fue inevitables para los dos, enamorarse en la primera vez que se miraron a los ojos, pero jamás demostraron sus sentimientos, él era cauto y ella era un poco infantil, la niña mimada de la casa, él no pudo dejar de imaginar a su hermana a través de ella, Ella era muy amiga de Cristóbal, un joven que había conocido en la facultad, eran uña y mugre, la cuidaba tanto como si fuera su hermana,
El seguía soñando con sus hermanos, y seguía a veces despertando con gritos, en eso fue que Sandra no aguanto en ir a ver que le pasaba, y tocando lentamente la puerta entró, él al verla en la pieza se sintió incomodo pero sintió una alegría al verla ahí, y pasaron la noche conversando, pero ningún momento los dos se declararon al otro, ni siquiera él le contó el motivo de sus pesadillas, desde esa noche empezó a nacer un sentimiento de cariño entre ambos, era como si algo tan fuerte los comenzada a juntarlos, entre bromas y risotadas pasaron la noche.
Al rato, llegó a buscarla Cristóbal, con Jaime, otro joven de la facultad, y ella al bajar los tres se fueron a la facultad, él al bajar, no dejó de pensar en ella, en lo linda que era, y quizás la misma edad de su hermanita Nicole, que dejó de ver cuando ella tenía tres años,
Desde esa alba, no hubo día, donde él no cortada una rosa para llevarla a la dormitorio de su amada, siempre cuidándose que nadie lo hubiera y siempre le dejaba una nota distinta, a veces entraba por dentro, o sencillamente, trepaba la muralla, hasta el dormitorio, sujetando la rosa entre tus labios, y una vez adentro escribía una pequeña nota, diciéndola todo lo que la quería, pero siempre tratando de hacer algo distinto, la idea era alagarla lo más que te pudiera.
Ella siempre cuando llegaba subía corriendo las escaleras, ya que sabía que se iba a encontrar con una rosa en su dormitorio junto a una nota, la tomaba y apretándola en su pecho miraba hacia el jardín donde r estaba él mirándola a veces con un cartel que decía que te amo, y al segundo se desaparecía para que nadie de la casa lo viera
Al otro día, aprovechando su día libre fue al hogar, para saber que suerte había corridos sus otros hermanos. Y cual fue la sorpresa, al enterarse que su hermana Nicole y sus padres adoptivos habían muerto en un incendio, por lo visto la vida lo seguía castigando, por no menos así pensaba él, pero luego de unos minutos Andrea, la nueva directora, al ver los expedientes de adopciones, halla el de su hermano Diego ,que tal vez estaba vivo, él sintió mucha ansiedad pero también angustia de pensar que también estuviera muerto, ya que si no fuera así, sería su único hermano con vida. Pero le entraba la duda que si estaba vivo que nombre llevaría, ese es un dato que ni ellos sabían, luego de eso le volvía a entrar la angustia, de la búsqueda,
Al salir de ahí se fue a la tumba de su hermana Nicole, al llegar a donde estaba enterrada le dejó flores, y al verla, mientras sus ojos se llenaban de lagrimas, pensaba en voz alta.
- Hermanita, cuantas faltas me haces, entre todos mis hermanos, tú eras mi guagüita, y no puedo dejar de sentir éste dolor desde el mismo día que me separaron de ti.
Y en ese momento se le vino a la mente el día que se la llevaron del hogar, al mirarla bien, se da cuenta que la tumba estaba arreglada, y eso significa que alguien iba a visitar la tumba, entonces él corrió a la administración para saber quien arreglo la tumba. Al hablar con el administrador, éste abrió su libro de registro, y él viendo el nombre de Diego, le vino una alegría inmensa, ya que significaba que uno de sus hermanos estaba vivo, ahora le faltaba saber ¿dónde está? Y como lo iba a encontrar.
Desde ese día, se pasaba todos los ratos libres en el cementerio, esperando que apareciera Diego, a veces iba con Sandra, le conmovió tanto su historio que no dudo en acompañarlo, pero las veces que iban jamás apreció, luego de ser trabajador de la familia Macalister pasó a ser en el novio de su hija, y así se le hizo más fácil ir más a menudo, pero sin éxito. Él no podía negar su descontento de no hallar a su hermano, pero ella se fue convirtiendo en el apoyo para que él no cayera.
Ella convenció a sus padres que necesitaba un chofer, porque no quería maneja, y cuando ellos aceptaron ella nombró a Zack para que fuera su chofer, y así fue que él pasó de jardinero a chofer, y se les hizo más fácil seguir junto, sin que sus padres se enterrarán, ya que no lo quería para su hija.
En las albas siguientes se puede decir que se lo pasaban en el cementerio, esperando que apareciera Diego, ella lo quería tanto que no le importaba pasar todo el rato que tuvieran junto en el cementerio, la idea era que los dos se encontrarán, y si a eso tenía que ver que ahí nadie conocido los pudiera ver, se podían amar libremente, como dos pájaros que vuelan hacia el cielo.
Así pasaron meses sin hallarlo, cuando un día que se iban se iba acercando a ellos un joven que llevaba rosas, junto en la dirección donde estaba enterrada, ellos al verlo estacionarse en la tumba, él no pudo evitar y grito con voz temblorosa
- Diego……..
Mientras corría a la tumba, Diego al escuchar se dio vuelta, y no alcanzo a mirarlo cuando éste lo abrazo con tanta fuerza, y al míralo dijo con voz quebrada.
- Diego, soy yo, Zack, tu hermano.
Y lo volvió a abrazar. En ese momento, Sandra no aguanto y se puso a llorar, le dio tanta emoción, que tampoco aguanto las ganas de llorar con ellos, después de casi veinte años, él vuelve a encontrar a su hermano con vida, Ya que Nicole con Juan Carlos, no corrieron la misma suerte, en ese instante fue como si el cielo también estuviera feliz, ya que se puso a llover tanto que no pudieron dejar de acordarte la lluvia de la caverna, era tanta su alegría que no le importaron mojarse.
En cambio, Sandra fue rápidamente a la administración para cubrirse de la lluvia,
Los dos gritaban con un furor, sacando todo lo que tenían dentro de la separación, y contándose todo lo que han pasado en esos años sin saber del otro. Diego al saber que Juan Carlos había muerto no aguanto el dolor de la muerte de su hermano menor, llorando en los brazos de su hermano.
Estaba tan buena la conversación que los tuvieron que echar del cementerio para poder cerrar.
Al llegar a la casa él renunció causando un gran dolor a ella, pero al final terminó aceptando que su novio ya no iba a vivir en la misma casa que ella, ya que él se fue a vivir con Diego, a su casa. Diego, había estudiado mecánica, luego de escaparse de su familia adoptiva, para buscarlos, y luego de trabajar para otros termino en hacerse un local de mecánica, y como antiguo tiempo los dos volvieron a trabajar juntos como cuando eran niños, con la diferencia que ahora Diego le enseña a Zack,
Una vez que tuvieron un poco de tiempo, fueron a buscar la tumba de su madre, al llegar ahí, se acordaron el día que fueron a despedirla junto a los demás, y en ese instante los dos sintieron como si algo le tocada el rostro, y luego de un rato, los dos se pusieron a limpiar, ya que se notaba que estaba abandonada, y como cuando eran chicos, limpiaron con ramas.
Posteriormente al limpiarla él le confiesa a su hermano, lo que sentía por Sandra, pero no dejaba, de sentir un miedo, de perderla como perdió a su hermana, él sentía un cariño tan fuerte como el que sentía por Nicole, y si a eso agregarle que su familia lo veía poca cosa para ella, ya que ella estaba a punto de convertirse en doctora, y él no tenía ninguna profesión, Diego al rato dijo:
- Hermano, lo importante es que ustedes te quieren, no lo que digan los demás, gracias a ti, a sus cuidados es que salimos adelante los cuatro, nuestra madre murió contenta de saber lo unidos que estábamos, tú fuiste para nosotros tres como un padre.
Varios días después los dos hermanos acordaron en sacar a su madre y sus dos hermanos de sus respectivas tumbas y enterrarlas en la caverna,
Tardaron varias semanas en conseguir autorización para poder hacerlo, y además traer a Juan Carlos, que estaba enterrado en La Plata.
Una vez los dos enterrados a los tres en la caverna en la caverna, los dos sintieron una alegría, porque por fin volvieron a estar los cinco juntos, y en ese momento empezó a llover, limpiando las tres tumbas, que fue visto por ellos como el cielo llorada de alegría, mientras los mirada a lo lejos.
Para él, Diego y Sandra, se fueron convirtiendo en el aire que él respiraba, los días pasaban y él la quería cada días más.
Pasaron los meses, y él pensó en la posibilidad de formalizar su relación con Sandra, y enfrentarse una vez por todas a sus padres, pero justo cuando pensaba en hacerlo se da cuenta al llegar a su casa, que se habían ido, nuevamente un nuevo golpe lo toca, a pesar que ahora tenía el apoyo de Diego, la noticia de la partida de su novia lo golpeo bastante, corrió por toda la capital de un lado a otro, desesperado buscándola, preguntándole a sus compañeros de la facultad si sabían algo de ella, entre tanto buscar, cayo cansado, y sentándose, se puso a llorar, y justo en ese instante pasaron por al lado de él una pareja tomado de la mano, y él al verlos se acordó de Sandra, diciendo en voz baja:
- Adonde estas mi amor, no puedo vivir sin ti.
Al rato el sol se escondió, y fue apareciendo la luna, y la soledad rodeaba las calles, cubriéndola de oscuridad, posteriormente se escucho desde lejos ruidos de una persona corriendo, a darse cuenta se da vuelta y se da cuenta que era Diego, al estar junto a él solo se sentó en el piso, sin decir nada, se miraron y no necesito hablase para saber que pasaba,
Los padres de ella, al enterrarse de la relación que tenían ambos decidieron llevársela de la capital, para que nunca se volvieran a ver, para cuidar su posición, pasando por el encima de los sentimientos de su hija.
Pasaron las semanas, y él seguía buscándola, sin resultado, fue como si se la hubiera tragado la tierra, trataba de darte animo pero a veces era difícil tener fé, ya no era el niño que iba en contra de la adversidad, ya a pesar de los años, todo seguía siendo igual. Al pasear por la capital, y ver indigente, se acordaba de su niñez, y todo lo que tuvo que pasar para alimentar a su madre y a sus hermanos, las humillaciones que tenía que pasar para tener algo que echarse a la boca,, y por eso mismo decidió darle dinero a cualquier indigente que se hallaba en la calle, e incluso a veces se quedaba en la fogata con ellos, conversando y cambiando experiencia, y así poder olvidarse un poco de Sandra, quedo tan marcado en ésta vida que luego de varios años igual volvía.
Alguno años después, ella vuelve, a la capital y lo primero que hace es buscarlo, volvió convertida en todo una doctora, pero cual fue la sorpresa para ella, al hallarse a él botado todo borracho al frente de una cantina, lo levantó y se lo llevó a la casa de Diego, luego de bañarlo justo con Diego, él al verla a los ojos dijo
- mi amor volviste, te quieres casar conmigo
- sí – dijo ella mirándolo.
Todo era felicidad, él invito a todos los indigentes de la capital a la ceremonia, fueron todos menos los padres de la novia, ya que siempre encontró que era poca cosa para su hija, el matrimonio fue el día más feliz para ambos, ella lo amaba tanto que no puso ninguna objeción a que su matrimonio estuviera lleno de indigentes, entre tragos, bailes y risotadas se fue celebrando el acontecimiento, todo era dicha pero sin embargo, la falta de sus padres, hacia que ella tuviera una pena en el corazón, él al ver sus ojos tristes, se fue de la fiesta dejándola sola, ella al observar que él la había dejado sola, se puso a buscarlo por toda la casa, preguntándole a todos si lo habían visto, ya se estaba empezando a preocupar. Pasaban los minutos y él no sé aparecía, para todos era extraño el matrimonio donde el marido no estuviera festejando con su esposa, Diego al verla no disimulaba su nerviosismo, ya que observaba los mormullos de la gente.
Horas después llega él, ella al verlo se le notaba en el rostro su enojo, al acercarse lo insulto por haberla dejado sola en el día más feliz de su vida, él no le dijo nada bajando el moño y aguantando que ella lo lastime,
Justo al mismo tiempo que Sack estaba entrando a la casa, los padres de la novia, no disimulan su vergüenza de ver tantos indigentes en la boda de su hija, y en lo que iba a decir la sociedad sobre e matrimonio, pensaban en todos los esfuerzo que hicieron para que su hija estudiada leyes y sacada la profesión de doctora, para terminada en esto, casada con un pobre diablo. Y acordaban los dos que él se caso con ella por su dinero, para salir de pobre. Que no saben para que vinieron.
Sin embargo, adentro de la casa, él luego de escuchar sus insultos dándose vuelta mirando a la entrada, grito
- entren……
Justo en ese momentos los dos entraron, ella al ver entrar a sus padres, no disimulo su alegría, y luego de unos segundos se acercó a ellos abrazándolo en forma apretada mientras lloraba, él estaba tan enamorado de Sandra, que se humilló para llevar a la fiesta a los padres de ella.
En los siguientes meses, ella le da la noticia que estaba embarazada, para él fue la noticia más hermosa que podía recibir, incluso que si fuera mujer quería ponerle el nombre de su hermana, Nicole, Diego, al escuchar los gritos de felicidad de su hermano también se puso contento con la noticia de ser tío, fue a buscar una champagne para celebrar al niño o niña que estaba por venir, y como siempre en este momento recodaron a sus seres queridos que ya habían partido de éste mundo.
Entre tantas alegría y melancolía, los tres volvieron a la caverna donde los hermanos se habían criado, pero las sorpresa no terminaba ahí, ya que le llegó una carta a los hermanos del hogar, él como el mayor decidió ir él a ver que asunto lo competía, dejando a Sandra en cuidado de Diego.
Una vez en el hogar, se lleva la peor sorpresa de su vida, que su hermana no había muerto en el incendió, porque otra familia la había sacado de la casa antes de haber empezado el incendio, y que su hermana tenía otro nombre, ya que su hermana dejó de llamarse Nicole, para llamarse Sandra Macalister, él al escuchar esto se fue del hogar como alma que lleva el diablo, imaginarse que se había enamorado de su hermana y que además iba a tener un hijo con ella, lo termino destruyendo, en ese rato se le volvió la imagen de la caverna cuando él le daba la leche, no soportando el dolor.
Llegando a la caverna, fue hacia la tumba de su madre, y hincándose dijo con la voz rota:
- madre, perdóneme, como hubiera sabido que la mujer que tanto amo es mi hermana, si me habían dicho que estaba muerto, perdóname madre, por favor perdóneme.
Luego de un gran rato, él subiéndose a un árbol dijo con lo ojos lloroso:
perdón madre, perdóname Nicole.
y se ahorcó, fue tan impactante para la gente, que fue divulgado por toda la capital, ella preocupada por no saber nada lo fue a buscar con Diego al hogar.
Al llegar y oír ésta triste verdad, de saber que ella era Nicole, se fue corriendo y Diego de detrás siguiéndola, y no se percata de un auto venía a toda velocidad, pasándolo por encima, dejándolo en el camino reventado, fue tanto el golpe, que las ruedas dio un quejido que toda la gente miró con miedo el automóvil, y al ver el piso no pudieron soportar las ganas de vomitar, observando partes de carnes en el suelo, llegando rápidamente, policías y ambulancia, para recoger con rastrillo y pala la carne que cubría cuadras ¡, ya que el automóvil jamás paró.
Ella sin embargo, al llegar a la caverna, y verlo botado con la cuerda en el cuello, se volvió loca echando de allí a toda la gente, lanzándole piedras para que se fueran. Posteriormente llora abrazándolo, desconsoladamente, diciendo en voz alta, mirando al cielo:
- por qué, por qué tuviste que ser mi hermano, si yo te amo, por qué Dios mío.
Al ver las tumbas, de Carolina, Juan Carlos, y la tuya, parándose se dirigió hacia la tumbas, echándose hacia la tumba de Carolina dijo llorando:
- Mamá……..
Viendo su tumba pensó en voz alta:
- a quién enterraron aquí,
Estaba tan melancólica, que se le olvido por completo de Diego, el único hermano que ella pensaba que estaba con vida, trataba de recordar su vida antigua con sus hermanos, y su verdadera madre, pero por más que trataba, era inútil, ya que era muy chica, para que tuviera imágenes, de su vida por la caverna, todo le parecía tan reconocido, que se le pasó por la mente, que todo eso era una pesadilla, o una cruel jugarreta del destino, ya que eso parecía, porque como podía que dos hermanos se pudieran haber enamorado.
Luego de una hora, ella llorando toma una cortapluma y se vuelve hacia donde estaba el cuerpo de Sack, y sin dudarlo ningún segundo, se corta el vientre, causándose la muerte inmediata.
A pesar de la inmensa lluvia, la caverna se llena gente, que al ver lo sucedido, no pueden evitar el dolor, de verlo a él ahorcado, y a ella con el vientre cortado,
Pasaron algunos segundos, llegan al lugar los padres de Sandra, que siempre se opusieron a esa relación, pero jamás se les pasó por la mente, que terminarías siendo hermanos, ya que cuando él la rescató del incendió, salvándola, nunca sospecho, que los que murieron en ese incendio no eran sus verdaderos padres, sino que ella era adoptada, lo mismo que hicieron ellos con ella adoptarla como su hija. Y se arrepintieron tanto de haberlos separado, solo porque él era pobre. Y al verlos no aguantaron las ganas de llorar tomando su cuerpo, que ya estaba limpio por la lluvia que caía.
Así termina la historia de dos hermanos, que fueron separados desde niño, y confundieron el amor de sangre con el amor de pareja. No pudiendo distinguir entre uno y otro.